Su veterinario puede elegir derivar su mascota a un oftalmólogo cuando el examen de la afección ocular requiera pericia o equipamiento especializado. Las razones más comunes son: evaluación de cataratas, cirugía para restablecer visión, glaucoma, traumas, o afecciones que no responden a tratamientos.
Son una opacidad que se presenta en el cristalino. No es una película ni membrana sobre el ojo, sino una nube en el interior del cristalino. Cuando se desarrolla, la pérdida de visión puede ser parcial o completa.
En los perros, las cataratas hereditarias son la causa más común (1 a 4 años de edad). También incluyen diabetes, la edad, trauma, y secundarias a degeneración de retina. Razas como Cocker Spaniel, Caniche, Siberian Husky, Golden Retriever, tienen mayor predisposición genética.
Debe ser examinado exhaustivamente por un oftalmólogo veterinario. Hacerlo antes de que cause ceguera completa permite examinar estructuras intraoculares como la retina con mayor precisión.
La cirugía de cataratas es la única forma efectiva. No existe tratamiento médico. Se realiza bajo anestesia general mediante "Facoemulsificación", un procedimiento de ultrasonido que fragmenta y extrae la catarata. Luego se implanta un lente intraocular (LIO).
La salud general debe revisarse para minimizar riesgos anestésicos. La edad avanzada ya no es un impedimento gracias a la anestesia moderna. Se realizan estudios como el electroretinograma (ERG) y ecografía ocular para asegurar que la retina esté sana antes de intervenir.