Diagnóstico avanzado y tratamientos efectivos para las patologías oculares de tu mascota.
Es una enfermedad ocular muy común en el perro que se caracteriza por una deficiencia en la fracción acuosa de la película lagrimal pre-corneal, que resulta en inflamación y desecación de la conjuntiva y la córnea, dolor ocular, enfermedad corneal progresiva y reducción de la visión.
Los signos clínicos varían dependiendo de la forma de presentación y del grado de sequedad. Una forma muy severa y aguda de QCS es a veces vista en la que el ojo se muestra de repente muy dolorido en asociación con la presencia de una úlcera corneal.
| Normal | 15 mm/min |
| Dudoso o subclínico | 11-14 mm/min |
| QCS Moderada o leve | 6-10 mm/min |
| QCS Severa | 5 mm/min o menos |
Se utilizan para reemplazar las deficiencias en los componentes de las lágrimas. Soluciones oftálmicas, lubricantes viscosos y sustancias viscoelásticas (como hialuronato de sodio) aumentan la humedad de la superficie ocular.
La habilidad de un agente inmunosupresor como la Ciclosporina A (CsA) para estimular la secreción lagrimal en el perro está bien documentada y es fundamental para regular la glándula lagrimal.
Los antibióticos de amplio espectro controlan la carga bacteriana. La terapia antiinflamatoria disminuye la conjuntivitis, alivia molestias y reduce las opacidades corneales asociadas a queratitis crónica.